Alimenta tu alma con música

Está claro que la música nos emociona y nos alegra. Nos trae recuerdos, igual que los sabores o los olores. Es el efecto Proust de la música. Se ha demostrado que la música aporta múltiples beneficios a la salud emocional y física de los seres humanos. Por ello, la importancia de la musicoterapia en entornos hospitalarios, escolares, geriátricos… Puedo dar fe de la felicidad del alma de usuarios de geriátrico…. cuando a alguien se le iluminan los ojos de felicidad al escuchar música de su agrado, no tiene precio.

Incluso si nos limitamos a escucharla… Escucharla provoca una gran variedad de actividades y estímulos cerebrales que accionan una compleja cantidad de reacciones, las cuales influyen directamente en aspectos importantes de la vida como el estado de ánimo, controlan el estrés, reducen la sensación de fatiga y la ansiedad. Tanto es así, que se usa para ayudar a mejorar la vida de las personas en Musicoterapia … pero también se usa como tortura en algunas cárceles y centros de detención. Recordemos por ejemplo la película “La naranja mecánica”, donde el protagonista encarcelado por una violación y brutal paliza al marido accede a un programa de rehabilitación a través de imágenes y música. Cuando le ponen su música preferida, Beethoven, casi enloquece, especialmente cuando revisita a su víctima.

Si la practicamos activamente cantando, bailando, tocando algún instrumento, cantando o tocando en grupo, entonces los efectos positivos se multiplican exponencialmente.

Pero si además de ser sonidos estimulantes, son de tu agrado, el cerebro manda de manera inmediata sensaciones de placer y bienestar por medio de la segregación de dopaminas, y endorfinas, que generan bienestar.

Dicha sensibilización no sólo aplica en los seres humanos, los animales y plantas también presentan reacciones a la música. Cuando escuchan música alegre por ejemplo, las vacas producen más leche y de mejor calidad.

Algunos de los beneficios de la música

El impacto de escuchar una buena canción es mayor al que se piensa, ya que, además de los beneficios anímicos que ocasiona, también contribuye en el aspecto físico y social. Algunos de los beneficios más interesantes son:

  • Reduce el dolor y el estrés,
  • Ayuda a mejorar el sistema autoinmune, reduce la frecuencia cardíaca y la presión arterial, por tanto, ayuda a superar las enfermedades o a acelerar la cicatrización de las personas que tuvieron una intervención quirúrgica.
  • El cerebro se sensibiliza con la música estructurada (como la clásica). Esto, independientemente de que al individuo le guste o no este género. Esta es la base del sistema Tomatis por ejemplo.
  • La música es como un gimnasio para el cerebro, ya que aumenta la comunicación neuronal, la elasticidad y la plasticidad del órgano. Por ello, ayuda a mejorar la memoria.
  • Ayuda a relajarse y por ello, a dormir mejor, es una buena herramienta escuchar música clásica, lounge, de cello o cuerdas, o sonidos de la naturaleza.
  • Aumenta el optimismo y la socialización.
  • Escuchar música con los ojos cerrados aumenta notoriamente su efecto sensorial.

Buscar el equilibrio físico y mental es una tarea diaria de los seres humanos. Encontrarla en los diversos elementos que tenemos al alcance, como la música, el baile, el yoga, la meditación, el dibujo, el arte, son opciones para vivir una vida mucho más saludable emocionalmente hablando.

Escucha música cada día 🙂

 

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