Día internacional del Veganismo

Dia Mundial de… Hay tantos!

El día 1 de Octubre es el día mundial del Vegetarianismo y el día 1 de Noviembre es el día mundial del Veganismo. Tiene su gracia que coincida con el Día de Todos los Santos o el día de los Difuntos Mexicano. Además, el mes de noviembre se considera el mes del vegetarianismo y veganismo.

El Día del Veganismo se celebra a nivel mundial desde el año 1994 tras cumplirse 50 años de la existencia de la Vegan Society, fundada por Donald Watson el 1 de noviembre de 1944 en el Reino Unido. Hay quien dice que se celebra desde el 1977.
Poco tiempo antes, Donald Watson y Elsie Shrigley habían acuñado la palabra ¨vegan¨ por la necesidad de denominar de algún modo a quienes además de rechazar alimentarse del cuerpo de los animales, también excluían el consumo de lácteos, huevos y otros derivados de origen animal. En realidad pasaban de una alimentacion omnívora a una herbívora.

Doy las gracias a todas las personas que luchan por un mundo más justo, libre de explotación, de esclavitud, de violencia y de muerte. Felicitar a todos aquellos que por salud, por conciencia, por justicia, por respeto o por amor decidieron llevar este estilo de vida. Porqué no estamos solos, porqué cada dia somos más y más los que despertamos nuestras conciencias por eso os damos las gracias y en nombre de todos los animales que hoy no pueden defenderse. Gracias por ser semillas en la construcción de un mundo más amoroso y pacífico para todos.

Lo que viene a continuación va por los que piensan que ser vegetariano es una moda 🙂

“El vegetarianismo a través de la historia”

Fuente: Unión vegetariana española http://www.forovegetariano.org/foro/archive/index.php/t-3964.html

El vegetarianismo, lejos de ser solamente una opción dietética saludable, es, sobre todo, una elección ética. Desde la antigüedad se ha considerado esta opción con el fin de respetar a los animales, ante la evidencia de que el interés no sólo de los seres humanos sino de todos los seres capaces de sentir por preservar su vida, y por vivir libres de agresiones o manipulación, debe ser tenido en cuenta seriamente, ya que la única capacidad relevante moralmente que poseemos los seres humanos es dicha capacidad de sentir, capacidad que compartimos con los demás animales. Este artículo por cuestiones de espacio hace mención solamente a algun@s de ell@s, pero la lista es bastante más amplia de lo que pudiéramos pensar a primera vista, debido a que la escasa atención que se ha puesto hasta el momento sobre este importante tema en la historia del pensamiento, hace que parezca que el vegetarianismo por razones éticas es una tendencia novedosa y actual carente de trayectoria histórica, idea que como veremos a continuación, dista mucho de ser cierta.

Aunque fue el filósofo griego Pitágoras el indiscutible referente en la antigüedad sobre este tema, la obra “Sobre la abstinencia” del filósofo neoplatónico Porfirio es quizá junto con la obra de Plutarco “Sobre el consumo de carne”, uno de los trabajos más serios que nos han llegado de la antigua Grecia que trate específicamente de la defensa del vegetarianismo por motivos éticos. Porfirio indica que los humanos han justificado el matar animales para comerlos poniendo énfasis en el hecho de que éstos, son miembros de especies inferiores ya que carecen de racionalidad, y por ello no habría nada que indicara que merecieran un trato justo. Sin embargo, indica este autor, los animales sí poseen facultades racionales. Porfirio establece una distinción entre facultades internas (como son la memoria, la prudencia, y el compañerismo) y externas (como el lenguaje) aunque las primeras estén por lo general menos desarrolladas en los animales no humanos, y la facultad externa mencionada, no es inteligible para nosotr@s. Según este autor, ello no es razón para excluir a los animales de la comunidad moral, ya que la justicia también se aplica, por ejemplo, a los humanos con discapacidades psíquicas, por lo que se evidencia que las capacidades cognitivas no son relevantes moralmente; o por ejemplo el que un griego no entienda el idioma de un hindú, no es en absoluto motivo para que el hindú no sea objeto de consideración moral. Se concluye de este modo, que el grado de racionalidad que se posea o el uso de diferentes formas de leguaje no son características moralmente relevantes que justifiquen poder matar a los animales para comerlos.

Durante el siglo XVIII hay varios autores que tratan con renovado interés este tema. La visión del filósofo Descartes sobre los animales como máquinas animadas incapaces de sentir dolor y su defensa de la vivisección reavivó el debate sobre la consideración moral de los animales. Aunque la idea prevaleciente en esta época sobre el consumo de carne y la existencia de mataderos para este fin era que impedían la formación de un carácter virtuoso en el ser humano, el satirista holandés Bernard Mandeville y el poeta y ensayista británico Oliver Goldsmith destacan por sus interesantes puntos de vista sobre el tema. Mandeville muestra en su obra “La Fábula de las Bestias” que la costumbre de comer carne refuerza la perniciosa creencia socialmente aceptada de que los seres humanos sean superiores a los miembros de las otras especies, y por ello, puedan hacer con éstos lo que quieran (discriminación denominada especismo en la actualidad por especialistas en ética aplicada). Por su parte Goldsmith señalaba en la serie de ensayos “El Ciudadano del Mundo” la actitud hipócrita de la gente que se considera “amante de los animales” pero que al mismo tiempo acepta y apoya el que se maten animales por el mero hecho de satisfacer sus paladares, ya que comer carne no es necesario en absoluto.

Durante el siglo XIX la defensa del vegetarianismo ético continuó bastante en la línea del siglo precedente, con el argumento antropocéntrico de que el matar animales para consumo humano promueve el desarrollo de hábitos indeseables en los seres humanos. Pero cada vez más, empezaron a utilizarse argumentos basados en el daño y sufrimiento que el consumo de carne supone para los propios animales. En ese siglo nacieron las primeras sociedades vegetarianas tanto en Reino Unido como América. Richard Wagner era un convencido defensor de los animales y del vegetarianismo; en su idea de que deberíamos sentir empatía compasiva por los demás seres capaces de sentir, humanos o no, para el compositor alemán, nunca deberíamos olvidar que el sufrimiento es siempre sufrimiento, independientemente de las cualidades individuales de quien esté sufriendo. Por su parte, el escritor ruso Leo Tolstoy se hizo vegetariano en 1885 junto con sus hijas por razones éticas. Para este escritor, comer carne es claramente inmoral ya que lleva consigo el tener que matar, acción en sí misma contraria a la moral y guiada por el deseo exclusivo de satisfacer el gusto por comer carne y no una necesidad real. La repugnancia y horror que le causaban los mataderos han quedado reflejados en escritos como el prefacio que escribió al libro de Howard Williams “La Ética en la Dieta”.

La defensa actual del vegetarianismo ético se caracteriza por la variedad de perspectivas y argumentos planteados. Aunque no se olvidan las razones esgrimidas desde la antigüedad, destaca por su indiscutible evidencia el argumento filosófico de que los animales, al ser seres sintientes, deben tener una serie de derechos reconocidos que protejan sus intereses, por ello el vegetarianismo se presenta como la única dieta ética y respetuosa hacia todos los seres con capacidad de sufrimiento. También adquieren cada vez más peso argumentos de tipo económico o ecológico contrarios al consumo de carne y en general de productos de origen animal. Incansable defensor del vegetarianismo por razones éticas, el pensador inglés Henry Salt expuso en su libro “El Humanismo en la Dieta” cómo la recepción de una idea nueva como la del cambio de mentalidad que supone la aceptación del vegetarianismo a nivel social. Para Salt el principal argumento para promover el vegetarianismo es que no es ético matar animales para comerlos, y la manera de asegurar la desaparición del innecesario e injusto proceso de criar y matar animales para consumo humano, es reconsiderar primero nuestra actitud general hacia los animales que llevaría a la adopción gradual de la dieta vegetariana en la sociedad. Según Salt, “sacrificar animales de forma humana” es una gran contradicción. Asimismo señala que los verdaderos responsables del sufrimiento y muerte de los animales para consumo son los clientes de las carnicerías, son los que consumen productos de origen animal quienes sostienen y apoyan en última instancia la explotación y muerte de los animales.

El filósofo Tom Regan, profesor de filosofía en la Universidad de Carolina del Norte publicó en 1975 “Las Bases Morales del Vegetarianismo”. Según este filósofo, no sólo el hecho de provocar sufrimiento a los animales para comerlos es condenable moralmente, también lo es, y de manera muy significativa, el hecho de quitarles la vida ya que si estamos de acuerdo en que los seres humanos tenemos un derecho natural a la vida, debemos concluir que también lo poseen los animales ya que estos últimos poseen como los seres humanos, intereses que deben ser protegidos. No hay nada que justifique que una práctica moralmente censurable en el caso de los humanos, no lo sea también para los animales no humanos, de lo contrario, todos y cada uno de los seres humanos y sólo los seres humanos deberíamos poseer una característica moralmente significativa que justificara la diferencia de consideración moral entre humanos y animales, pero la evidencia apunta a que no existe ninguna característica moralmente relevante que poseamos todos los seres humanos y no posean los demás animales.

La palabra vegetariano (vegetarian en inglés) fue acuñada por los fundadores de la Asociación Vegetariana Británica en el año 1842, y deriva de la palabra latina vegetus, que significa “completo, sano, fresco o vivaz”.

Medicina
Desde la antigüedad tenemos referencias concretas de los beneficios fisicos y espirituales del vegetarianismo, nos referimos a los escritos más antiguos de la humanidad, como los referentes a la Medicina Tradicional China (más de 3000 a.C.), o a la Medicina Tradicional Ayurveda (más de 3000 a.C.), como así también a las referencias que podemos hallar en La Biblia (antiguo y nuevo testamento), y en otros libros sagrados de la humanidad.

En el siglo XIX el movimiento se empezó a organizar en occidente, y en 1889 se fundó la Unión Vegetariana Federal con el fin de unir a las sociedades vegetarianas de todas las partes del mundo. El primer Congreso Mundial Vegetariano se celebró en Chicago, EE.UU., en 1893 al que siguieron otros en Londres, Inglaterra, en 1897, 1901 y 1905. Como resultado de las discusiones entre ciertos individuos y sociedades, la Unión Federal Vegetariana fue sustituida por la Unión Vegetariana Internacional.

ÉTICA
Son las razones éticas las que llevan a muchas personas a convertirse en vegetarianas, dejando las otras razones en segundo plano. Considerar a los animales como nuestros hermanos, es sin lugar dudas una feliz decisión, digna del ser humano.
Solo con observar atentamente la vida veremos que ineficaz se torna el accionar humano en relación con el medio ambiente, ya sea por la gran matanza diaria de animales como así también por la continua y constante falta de cuidado con el entorno natural.

Si no hace falta matar para alimentarse, entonces, ¿para que hacerlo?
Preguntémosle a algún empedernido carnívoro si se comería a su querida mascota, seguro contestaría que no, dejando en claro el verdadero espíritu del hombre, pero seguramente no pensaría del mismo modo si se trata de algun otro animal, y que ni siquiera se tuvo que manchar las manos para quitarle la vida.
Muchos se convertirían en vegetarianos si tuvieran que matar los animales que comen, o simplemente si visitaran un matadero.
¿Cuántas personas en su vida han presenciado la matanza asesina que se realiza a diario en un matadero? Todas las personas deberían visitar estos lugares donde la muerte envuelve el hábito alimentario de nuestra sociedad. Muchos ni siquiera se dan cuenta que lo que comen, hasta hace unos momentos, era un animal con vida, un animal al que por naturaleza le estaba asignado vivir hasta morir de viejo.

El hombre no tiene, éticamente hablando, ningún derecho a terminar con la vida de criatura alguna.

Frases célebres:
Mahatma Gandhi: “La grandeza de una nación y su progreso moral pueden medirse por el trato que reciben sus animales”

Pitágoras:“Cesad ¡Oh mortales! de mancillar vuestros cuerpos con alimentos sacrílegos. ¿Acaso no tenéis las doradas mieses? ¿Por ventura no son infinitos los árboles cuyas ramas se doblan al peso de su regalado fruto? ¿Las cepas cargadas de uva no son vuestras? ¿No lo son igualmente mil y mil plantas exquisitas que con el fuego se ablandan y pueden servir de sabroso manjar? Pródiga la tierra de sus tesoros y agradables alimentos, os brinda un sustento que no cuenta muertes ni sangre. Sólo de animales es propio alimentarse de carne y aún no todos la usan. ¡Oh dioses! ¿Puede darse mayor delito que introducir entrañas en las propias entrañas, alimentar con avidez el cuerpo con otros cuerpos y conservar la vida dando muerte a un ser que como nosotros vive? ¿Por qué ha de ser la matanza el único medio de satisfacer vuestra insaciable gula?”
Plutarco: “Ya que afirmáis que estáis diseñados por la naturaleza para alimentaros con carnes, matad vosotros mismos todo aquello que queráis comer. Pero hacedlo con vuestras propias manos, sin ayuda de cuchillos, palos ni hachas de ningún tipo.”
Leonardo da Vinci “En verdad es el hombre el rey de los animales, pues a todos los excede en brutalidad. Vivimos gracias a la muerte de otros. ¡Somos cementerios!” Y añadió: “Vendrá el tiempo en que los hombres considerarán la matanza de animales igual como consideran ahora la de los hombres.”

¿Quieres empezar?

Como en todos los aspectos de la vida, y este no es una excepción, existen varios caminos para llegar, en este caso al vegetarianismo, algunos más cortos que otros, algunos más rápidos que otros, algunos más efectivos que otros, repito, como en todo. No existe una fórmula única, sino que cada uno tiene su propia fórmula, pero sí que en general tiene que existir un convencimiento profundo y concreto, dado por una toma de conciencia, relacionada con la vida misma.

Se puede empezar repentinamente o bien gradualmente, eso dependerá de cada individuo, se recomienda siempre consultar con un experto que conozca el tema, él/ella aconsejará la forma ideal, según la característica de cada cuerpo y mente. Si tienes dudas o preguntas, llámame. Yo puedo ayudarte a iniciar una dieta vegetariana.

Por motivos religiosos 

Todas las grandes religiones del mundo en sus escrituras, prohíben al hombre, que mate.

Por ejemplo:
Cristianismo:

El Antiguo Testamento advierte: “no matarás” (éxodo 20:13) mandamiento que se ha desvirtuado a través del tiempo, tomándolo como que se refiere a no matar personas, cuando en realidad se refiere a no matar ningún ser vivo. Todas las religiones cristianas adhieren a este mandamiento.

En el Génesis leemos: “Y Dios dijo, He aquí que os he dado toda hierba que da simiente, que está sobre la faz de la tierra, y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, ha de seros para comer.” (cap. 1, vers. 29). “Todo lo que se mueve y vive os será para mantenimiento, así como las legumbres y hierbas os lo he dado todo. Empero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis.” (cap. 9, vers.3 y 4).

En el Levítico, Moisés escribió: “Y cualquier varón de la casa de Israel o de los extranjeros que peregrinan entre ellos que comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre y le cortaré de entre su pueblo.” (cap.17, vers. 10).

En las Profecías de Isaías se lee: “¿De qué me sirve a mí, dice el Señor, la muchedumbre de vuestras victimas? Ya me tienen fastidiado. Yo no gusto de los holocaustos de los carneros, ni de la gordura de los robustos bueyes, ni de la sangre de los becerros y corderos; y así cuando levantaréis las manos hacia mí, yo apartaré mi vista de vosotros, y cuantas más oraciones me hiciereis, tanto menos os escucharé, porque vuestras manos están llenas de sangre.” (cap. 1, vers.11 y 15). “Aquel que inmola un buey, es como el que degüella a un hombre.” (cap. 66, vers. 3).

En las Profecías de Ezequiel se lee: “Mira que mi alma no está contaminada y desde mi infancia hasta ahora no he comido cosa mortífera ni jamás ha entrado en mi boca especie alguna de carne inmunda.” (cap. 4, vers. 14).

En el Levítico leemos: “Por ley perpetua en todas nuestras generaciones y en todas nuestras moradas, no comeréis jamás ni sangre ni grasa.” (cap. 3, vers. 17).

Islam:

Mahoma dijo en el Alcorán: “¡Oh hombres! Nutríos de todos los frutos de la tierra saludables y permitidos.” “Dios os veda comer animales muertos, sangre, carne de puerco y todo animal sobre el cual se haya invocado un nombre que no sea el suyo.” (capitulo 2, versículos 163 y 168). “Os ha prohibido los animales muertos y aquellos que han sido inmolados ante los ídolos, la sangre y la carne de puerco, pero aquel que por necesidad perentoria falte a esta ley, sin deseo de pecar, sabrá cuán grande es la misericordia de Dios” (capitulo 16, vers. 116). “Es Dios quien ha creado las legumbres y los árboles que crecen en vuestros jardines. él es quien ha hecho fructificar a los olivos y a los naranjos y el creador del gran número de frutos cuya forma y cuyo gusto varían hasta lo infinito.” (capitulo 6, vers. 142)

En el Bhagavad-gita (5.18), Krisna dice que la perfección espiritual comienza cuando se descubre la igualdad que existe entre todos los seres vivos. En la India, la inmortal cultura Védica nos enseña que toda vida es sagrada y que matar animales, sin ninguna necesidad, es una burda violación de las leyes de Dios. Los escritos Védicos definen al verdadero vegetariano, como aquel que no come ni carne, ni pescado, ni huevos.

Budismo:

Gautama el Buda, instauró la no-violencia y el vegetarianismo como los dos pasos fundamentales del camino hacia el conocimiento del Yo. Y decía a sus discípulos: “no destruyáis la vida, no toméis lo que no os den, no mintáis, evitad la embriaguez, no cometáis adulterio…”. Una vez el Buda, desacostumbrado a comer carne, enfermó gravemente cuando Chunda el herrero le convidó a comer pasteles de arroz y carne de cerdo seco que, por delicadeza, no quiso despreciar. El Budismo es una filosofía religiosa muy relacionada al vegetarianismo, y no sólo como medio de purificación, sino como consecuencia inmediata de su precepto de no destruir la vida.

En el antiguo Código de Manú (1200 años a.c.) encontramos en su libro sexto y con referencia a los deberes purificadores de los devotos: “Que coma las hierbas que se crían en la tierra o en el agua, flores, raíces y frutos producidos por árboles puros y los aceites que se forman en los frutos. Que eviten tomar miel y carne, hongos terrestres, etc.” (vers. 13 y 14).

Iglesia Adventista del 7o Día

La Iglesia Adventista del Séptimo Día, es quizá la única iglesia cristiana que en la actualidad promueve y practica, el vegetarianismo a nivel masivo entre sus fieles. Ellen White fue una de los fundadores de la Iglesia de los Adventistas del Séptimo Día. El vegetarianismo y otras enseñanzas de salud de los adventistas se deben a sus esfuerzos. Ella creía que el cuerpo humano representa el templo de Dios y por tanto no debe ser maltratado.

1 Comentario

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