Dátil

Adjetivar un dátil es muy fácil: dulce, energético y nutritivo.

Origen
Su nombre procede de la palabra griega δακτύλος (“daktilos”), que significa “dedo”.

El dátil es el fruto de la palmera datilera simbólica de los climas áridos, probablemente nativa del norte de África o Arabia, cultivada por primera vez en el Irak actual hace unos 3.000 a.C. Tuvo gran importancia en los pueblos antiguos, para caldeos y árabes era el árbol de la vida, en Egipto significaba fertilidad, para los griegos el triunfo, y siempre una buena fuente de carbohidratos para millones de personas. La Palmera Datilera puede vivir hasta 200 años.

Historia

En la Sura nº 19 del Corán se nombra los dátiles. Esta Sura está dedicada a María ( Maryam, en el Islam) y en los Versículos 25,26, dice “Sacude hacia tí el tronco de la Palmera y caerán dátiles maduros y frescos, come, bebe y refresca tus ojos”. Era una medida para hacer el parto fácil y cómodo, evitando el dolor. Para aliviar el dolor de los recién nacidos, el padre mastica un dátil y moja la boquita del recién nacido con su jugo, así le evita el dolor. El Corán narra como María, madre de Jesús alaba la dulzura del dátil durante su huída a Egipto, o como, a la hora del alumbramiento, sacude el tronco de la Palmera para comer dátiles que le dieran fuerzas y le ayudaran en el parto. Ahora se sabe que este fruto reduce los dolores de las contracciones y aumentan la producción de leche en los senos maternos.

Formación
El dàtil tarda entre 5 y 6 meses en madurar. Atraviesa 4 etapas o edades cuyos nombres son: kimri, khalal, rutab y tamar.
Kimri: o dátil verde, es la única etapa incomestible. Este es el dátil que acaba de nacer como consecuencia de la fecundación de uno de los tres carpelos (estigmas) de cada flor femenina. En esta etapa, el dátil tiene su contenido más alto de agua y menor de azúcares de toda su vida. Como curiosidad, aquellos dátiles no fecundados (se reconocen porque no tienen hueso en su interior) pueden desarrollar esta etapa pero de aquí no pasan, de hecho no pueden alcanzar nunca la maduración.
Khalal: comienza aquí la madurez “parcial” del dátil. Esta etapa se reconoce fácilmente pues la fruta cambia de verde a un color amarillo o rojo, fácilmente reconocible a distancia (de hecho es la imagen que casi todos tenemos de una palmera con dátiles). En esta etapa el dátil puede ser comestible en algunas variedades, pero su alto contenido en taninos (hasta el 6%) lo hace muy ácido, áspero y astringente al paladar.
Rutab: Este es el estado en el que el dátil presenta la mayor gama de sabores, texturas y aromas; todavía conserva su agua y frecuentemente segregan una especie de miel o melaza.

Tamar: última etapa de vida del dátil en rama. Ha perdido gran parte del agua y posee hasta un 80% de su peso de azúcar. Es el estado que generalmente se conoce y que está en el mercado. Está muy arrugado, es más seco y dulce, pero menos jugoso y aromático.

Gastronomía
Constituye la base de la alimentación en muchas regiones del norte de África y suroeste de Asia, por lo que es uno de los frutos más útiles del mundo.
El dátil no es una fruta desecada, como los higos o las uvas pasas, sino que se dejan secar al sol en el mismo árbol. En occidente, el dátil se consume seco, pero en muchos lugares de origen lo consumen fresco y blando, al que llaman “pan del desierto”. En los países árabes se consumen los dátiles con leche y en postres. También suele ser ingrediente esencial de platos salados, principalmente guisos y asados. En la India se emplean para preparar chutneys y curry.

Es un azúcar natural ideal para reposterías veganas y recetas bien dulces.

Propiedades nutritivas
Alto valor energético: dada su gran cantidad de hidratos de carbono (azúcares), principalmente fructosa y glucosa, los cuales se van liberando poco a poco en nuestro organismo proporcionándonos energía y prolongando la sensación de saciedad.
Vitaminas: en especial del grupo B, que entre otras funciones facilitan el aprovechamiento de los azúcares, proteínas y grasas en las células, favorecen la correcta salud del sistema nervioso, relajándonos e induciendo el sueño. Los dátiles son ricos en beta-caroteno el cual se transforma en vitamina A en nuestro organismo. La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.
Minerales: los dátiles son una de las frutas más ricas en minerales, especialmente aportan potasio, hierro, magnesio, fósforo y calcio entre otros.
Su alto contenido en potasio aumenta la diuresis, mejorando trastornos de retención de líquidos y la hipertensión arterial. El magnesio es necesario para la correcta transmisión de los impulsos nerviosos y el ritmo cardíaco. Por su parte el calcio participa en la correcta formación ósea y diferentes reacciones metabólicas.
Fibra: contienen también alta cantidad de fibra, mayoritariamente soluble, la cual reduce los niveles de colesterol y en menor cantidad fibra insoluble, que evita o previene situaciones de estreñimiento.
Proteínas: su 2% de proteínas, supera el contenido de la mayoría de las frutas frescas, a excepción del aguacate.

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Alérgenos: Los dátiles no encabezan la lista de los alérgenos alimentarios más comunes, pero eso no significa que puedan provocar alergia y manifestarse en forma de urticaria, inflamación o dificultad en la respiración.

Condiciones de conservación: Si se encuentra en su último estadio o etapa (tamar), entonces se conserva muy bien durante meses o incluso años si no se humedece.Conservar en un lugar fresco y seco, protegido del sol.

Fecha de consumo preferente: 1 año después de la compra

Proveedor: Oleander www.oleander.com