Naranja: homenaje a Asia

A pesar de que consideramos la naranja tan nuestra (para los españoles, mexicanos y americanos), tanto que incluso para el Mundial de Futbol la mascota era el Naranjito…. He aquí un poco de información e historia:

La naranja es una fruta cítrica comestible obtenida del naranjo dulce (Citrus × sinensis), del naranjo amargo (Citrus × aurantiumy de naranjos de otras variedades, antiguos híbridos asiáticos originarios de India, Vietnam o el sureste de China. Es un hesperidio carnoso con cáscara, y su pulpa está formada típicamente por once gajos u hollejos llenos de jugo, el cual contiene mucha vitamina C, flavonoides y aceites esenciales.

Existen numerosas variedades de naranjas descendientes de híbridos producidos a partir de las especies Citrus maxima (pamplemusa), Citrus reticulata (mandarina) y Citrus medica (cidro).

La palabra castellana «naranja» proviene del sánscrito narang (नारंग). Sin embargo no es una palabra nativa a esa lengua sino que se cree que la tomó de las lenguas drávidas como el tamil donde se dice narandam (நரந்தம்) a la ‘naranja amarga’, nagarukam (நாகருகம்) a la ‘naranja dulce’, y nari (நாரி) ‘fragancia’. La palabra junto con la fruta fue lentamente camino de occidente: del sánscrito pasó al persa (nārensh نارنج), luego al árabe (naranj (نرنج), el árbol, y naranjah نرنجة, el fruto) y de ahí al castellano «naranjo» y «naranja».

Se difundió a otros idiomas europeos en un curioso proceso: los portugueses cambiaron la ene inicial por una ele (laranja), al pasar al italiano para que la ele inicial no redundara con el artículo «la» se le eliminó la ele inicial (arancia) mientras que al pasar al francés se relacionó con el lexema oro (or y aurum) resultando orange y aurantium. Debido a que en la Edad Media el idioma culto de Inglaterra era el francés, en inglés pasó tal cual como orange. Era la Citrus × aurantium, de sabor amargo, única naranja conocida en la Edad Media en Europa.

Posteriormente, con el comercio con las Indias, Portugal trajo en el siglo XVI la Citrus × sinensis y Citrus reticulata, de sabor dulce. Primero llamadas en español respectivamente «naranja de China» y «naranja mandarina» o «tangerina». La Citrus sinensis acabó por tomar el nombre de «naranja», antes reservado a la aurantium, que pasó a ser llamada «naranja amarga». En algunas partes de México y el Caribe se sigue llamando a la naranja (dulce) «naranja china». En Puerto Rico y República Dominicana se le conoce simplemente como “china”. Citrus reticulata fue perdiendo el nombre «naranja» hasta quedarse como «mandarina».

La naranja persa, cultivada extensamente en el sur de Europa después de su introducción en Italia en el siglo XI, era amarga. La naranja dulce fue traída de la India en el siglo XV por comerciantes portugueses, rápidamente sustituyó a la amarga, y en la actualidad es la variedad más comúnmente cultivada.

Marinos portugueses, españoles, árabes, y holandeses plantaron árboles de cítricos a lo largo de las rutas comerciales para prevenir el escorbuto. En su segundo viaje en 1493, Cristóbal Colón llevó semillas de naranja, y limones a Haití y el Caribe. Fueron introducidos en Florida (junto con los limones) en 1513 por el explorador español Juan Ponce de León, en California por los franciscanos a lo largo de El Camino Real de California en la segunda mitad del siglo XVIII y en Hawái en 1792.

Las naranjas destinadas a la producción comercial se cultivan en naranjales repartidos por todo el mundo, aunque los tres mayores productores son Brasil, Estados Unidos y México.

La naranja es ácida, con un pH entre 2,5 y 3. Aunque esto no es, de media, tan fuerte como el limón, sigue siendo un valor fuerte en la escala de pH, tanto como el vinagre. Sin embargo gracias a su contenido en azúcares simples no destaca tanto el sabor ácido como pueda pasar con el pomelo. El componente más importante de la naranja es su vitamina C, ya que 100g de producto contiene hasta el 90 % de las necesidades diarias de un adulto, sin embargo también contiene sustancias no-nutritivas entre las que cabe destacar la presencia de fitoquímicos, tales como flavonoides (con efectos antioxidante, antiinflamatorio y antitumoral) y limonoides (anticancerígeno).

Bueno, ahora una receta. La receta es del libro “No lo tires” La nueva cocina de aprovechamiento, de Alexandre Fernándes.

Sopa de piel de naranja

Ingredientes

Piel de una naranja grande o dos pequeñas

4 zanahorias medianas peladas

2 patatas medianas peladas

3 cucharadas de aceite de oliva

Sal y pimienta al gusto

2 litros de agua

Ponemos el agua a hervir en una olla. Agregamos todos los ingredientes cortados en trozos pequeños. Lo dejamos hervir a fuego lento hasta que todos los ingredientes estén cocidos. Triturar todo hasta que sea una crema fina.

Para servir, colocar un poco de piel rallada en cada tazón.

La piel de naranja se puede añadir a la crema de calabaza o de zanahoria que prepares habitualmente.

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