¿Obsesionarse o fluir?

¿Me obsesiono o fluyo? ¿Actúo según mi criterio o según los criterios de otros? Un tema a tener en cuenta cuando hablamos de cocina, música, trabajo o simplemente la vida. Gracias Edward Espe Brown, maestro Zen.
Comparto una situación que a menudo se nos presenta cuando preparamos comida o cuando la comemos. O cuando trabajamos, o vivimos… esta obsesión de tener que llegar a la perfección o hacer una obra maestra.

Actuar según el criterio propio
Fuente “La cocina Zen” de Edward Espe Brown, maestro Zen
“¿Cómo sabéis que no podéis cocinar? Os doy permiso. Podéis mirar con vuestros propios ojos y sentir con vuestras propias manos, oler con vuestra nariz y probar con vuestra lengua. Podéis pensar y crear, estar inspirados o no dar ni una. Hay que seguir buscando el camino propio.

Hace unos meses un par de amigos tuvieron la idea de hacer una serie de vídeos de mis clases de cocina y mis observaciones sobre el zen. No obstante, cuando hicimos el vídeo de muestra, vimos que yo parecía un mentecato y lo dejamos correr. Resulta que soy tímido ante la cámara. Mientras tanto mis supuestos productores habían escrito una carta para recoger fondos prometiendo que “Ed Brown es capaz de enseñar incluso a empecinados carnívoros, a elaborar obras maestras vegetariana”. No estuve de acuerdo.

Lo siento -dije- pero ésa es la cuestión. No voy a enseñar a nadie a elaborar obras maestras vegetarianas, como si no hubiera otra razón para cocinar que elaborar obras maestras. Quiero animar a la gente simplemente a cocinar, a tener ganas de cocinar cosas normales y que les gusten. Quiero eliminar la angustia de la gente por tener que elaborar obras maestras o “sino, nada”.

Se puede aprender muchas cosas sobre la “cocina”, … pero lo fundamental es que se puede aprender a actuar siguiendo las propias experiencias, sin mirar recetas, confiando en la capacidad innata de probar, sentir y decidir por uno mismo qué es lo que le gusta.

Cuando colaboré con Deborah Madison en la creación de “The Greens Cookbook” (El libro de cocina de Greens) trabajamos muy duramente para que saliera un manuscrito bien acabado…. Estábamos convencidos de que el manuscrito estaba muy cuidado, y por eso nos desanimamos mucho cuando nos lo devolvieron con numerosos papelitos amarillos que sobresalían por la parte derecha. Donde habíamos escrito: “Cocer las cebollas hasta que estén transparentes”, el papelito ponía: “¿Cuánto tiempo?” Donde habíamos escrito: “Sazonar al gusto con vinagre”, la pregunta era “Cuánto?” ….

En la sección de pasta, donde habíamos puesto: “Cocer las verduras hasta que estén tan tiernas como se dessen”, y nuestro editor preguntaba: “¿Cuánto? ¿Cómo se sabe?” Nos llevamos las manos a la cabeza. Si tu no sabes qué te gusta, ¿quién va a saberlo? ….”

Espero que saboreéis el fluir de la vida … sin obsesión.

1 Comentario

nuria Responder

Totalmente de acuerdo Gisela, me pasaba quería hacer las cosas tan perfectas que al final no lo hacía, es lo que dices dejar fluir…y seguro que algo bueno sale. ;))

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