¿Qué tiene que ver la música, la apología de la violencia, la violación y la lucha de clases?

Alimentas tu alma con música y palabras positivas?

Hace un par de semanas que escribía sobre la música y sus efectos sobre nuestro estado de ánimo y nuestro cuerpo físico. Es ciencia y emoción combinadas. Energía, ondas y vibraciones. Os invito a que leáis sobre los trabajos de Masaro Emoto, científico japonés que documentó fotoráficamente la influencia de la música, de las palabras y la meditación sobre el agua y sobre la comida.

Está claro que la música nos emociona y nos alegra. Nos trae recuerdos, igual que los sabores o los olores. Es el efecto Proust de la música. Se ha demostrado que la música aporta múltiples beneficios a la salud emocional y física de los seres humanos. Por ello, la importancia de la musicoterapia en entornos hospitalarios, escolares, geriátricos…

Y también se usa para cosas negativas. Los idiomas son música. Cada lugar tiene sus entonaciones y su vocabulario. Igual que el maltrato verbal son palabras e insultos que afectan nuestro corazón y, por ello, nuestro físico. No es lo mismo que te digan cariño o imbécil.

Esto viene a cuento por la letra de muchas canciones “actuales”. No hace falta escuchar música de grupos extremistras destructivos o heavy metal para que te afecte. Aunque todos podemos tener tiempos de ira y destrucción en que necesitemos sacarlo. Como Jodorowsky sugiere, podemos acuchillar un melón o sandía, o darle a la pelota como si fuera la persona o problema que quieres destruir.

El pasado 21 de noviembre, el Centre Cultural Albareda del Poble Sec de Barcelona organizó la charla con el título de Reggaeton com a estratègia de distracció (Reggaeton como estrategia de distracción). La ponente era Sarah Ardite. Gracias Sarah por poner sobre la mesa estos temas. Algunas madres ya lo decimos, pero parece que a nuestros hij@s de momento no les llega el mensaje de alarma.

La mayoria de las cancions de reggaeton se mueven entre dos ámbitos, según Ardite: canciones romántico-estúpidas y canciones violentas. Además, que las letras son maschistas queda fuera de duda. O sea, que denigrar a las mujeres no se percibe como delito por ninguna de las partes implicadas en este negocio. La gran mayoría de las letras son misóginas, sexistas, denigran a las mujeres, incitan a la violencia contra ellas, incitan a violarlas, y hacen apología del crimen.

Si alguien quisiera difundir canciones que hicieran apologia al fascismo, dejaríamos que siguieran sonando? Según en qué países si y en otros no…. Aprobaríamos que estos temas sonaran en los canales comerciales, y tuvieran centenares de millones de visualizaciones? Estaria permitido que estas canciones sonaran en campos de futbol llenos de jóvenes?

Además Sarah va un poco más lejos. El raegeton es un género que ajuda a mantener el statu quo. Distorsiona la realidad. Si pasas el día pensando en perrear, no lo pasas pensando qué hacer de forma positiva. No genera necesidades educativas superiores, sinó que contribuye a perpetuar condiciones negativas existentes. No exige mejoras en el sistema, sinó que rebaja los modelos de referencia:  menos aspiraciones, menos inversión en colegios i en libros per parte de los gobiernos. Sarah Ardite cree que es un fenómeno comercial en forma de música que se usa como herramienta para manipular y controlar a las personas excluidas debido a las agresiones económicas del sistema. Excluidas por falta de educación, por pobres, por mestizos, por no blancos, y la mitad de ellas, por ser mujeres.

Os invito a leer el artículo original aquí

Os invito a escuchar la conferencia aquí

Buscar el equilibrio físico y mental es una tarea diaria de los seres humanos. Encontrarla en los diversos elementos que tenemos al alcance, como la música, el baile, el yoga, la meditación, el dibujo, el arte, son opciones para vivir una vida mucho más saludable emocionalmente hablando.

Intenta que los sonidos, el lenguaje y la música que llega a tus oídos y a tu corazón cada día te alimente positivamente el alma 🙂

 

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