Temporada de setas

Qué primavera tan alocada!

Frío, calor, frío, viento, lluvia, frío y calor otra vez…

A pesar de los cambios de tiempo, a veces parecidos a otoñales otras primaverales otras veraniegas, damos por terminada la temporada de setas.  Nos despedimos del paté de setas y castañas hasta final de año.

Las setas son el cuerpo de un conjunto de hongos pluricelulares (basidiomicetos) que incluye muchas especies. Suelen crecer en la humedad que proporciona la sombra de los árboles, pero también en cualquier ambiente húmedo y con poca luz. Algunas especies son comestibles y otras son venenosas, e incluso existen varias con efectos psicoactivos.

Ejemplos de setas comestibles son el champiñón, el gurumelo, el níscalo, el gallipierno, la oronja o shiitake.

Comer setas comenzó ya en la prehistoria. En Chile se han encontrado especies de setas comestibles en yacimientos arqueológicos humanos de 13.000 años de antigüedad.

Otra evidencia del consumo de setas data de varios siglos antes de nuestra era, en China. Los chinos apreciaban las setas tanto por sus propiedades medicinales como por sus propiedades alimenticias. Los griegos y los romanos comían setas, principalmente las clases más adineradas. Los césares romanos tenían catadores de comida para probar las setas antes que el emperador, para asegurarse de que no fueran venenosas.

Las setas también se pueden conservar fácilmente, e históricamente han proporcionado nutrición adicional durante los inviernos.

Los grandes valores nutricionales de las setas los hacen una buena fuente de magnesio, potasio, fósforo, hierro, calcio y vitamina A, B1. B2, B3, B6 y C.

Ahora ya tenemos disponibles las frutas y verduras de primavera: calabacín, guisante, espinacas y acelgas, pimiento, lechuga, zanahoria, espárragos, fresas.

Y en algunos casos las frutas y verduras de verano: ciruelas, cerezas, melon, melocotón, sandía, tomate, berenjena, uva, pimiento, membrillo, ajo, calabaza, pepino.

Escribe un comentario: